– Relatos –
«Este relato debería haberse publicado el día de la Mujer, pero por razones que no vienen al caso, no se pudo realizar.«
A ESAS MUJERES
Deseo hoy 8 de marzo, día de la mujer, ofrecer estas líneas a esas mujeres que ocupan un puesto importante en nuestra sociedad por el trabajo imprescindible que desarrollan día a día, pero que a pesar de ello siguen ostentando una posición de invisibilidad.
A esas mujeres las puedes ver todos los días en las calles empujando carritos de inválidos, acompañando a personas mayores con dificultades de movilidad o llevando igualmente niños al colegio. También están en los hogares cuidando de los más enfermos e incapacitados, además de limpiar nuestras casas. Realizan ese trabajo duro que no queremos o no podemos hacer. Ahí están ellas. Vienen con su sonrisa mañanera y diligente, dispuestas a realizar ese trabajo de limpieza, no siempre bien renumerado, para que nosotras podamos dedicarnos a otras actividades que nos satisfacen mucho más. Llegan a ser nuestras confidentes y escuchan con paciencia e interés nuestras quejas o nuestras satisfacciones cuando ellas generalmente tienen los problemas por partida doble y sus alegrías reducidas en el mismo o mayor porcentaje.
Algunas proceden de países muy lejanos, donde dejaron atrás familia, costumbres y no sin angustia sus propias responsabilidades. Muchas cuidaron de nuestros padres y de sus casas. Hace ya algunas décadas que viven entre nosotros. Trajeron a sus hijos pequeños que se educaron y estudiaron aquí, no obstante, todavía sienten que no forman totalmente parte integrante de nuestro país.
Nos sobran los motivos para alzar nuestras copas y brindar por todas esas mujeres que hacen la vida más fácil a otras mujeres, porque pese a haber alcanzado cotas de igualdad muy altas, el trabajo del hogar sigue recayendo en la espalda de las féminas.
Y permítanme que, a través de este humilde escrito, haga una especial mención a TERESA, la mujer que cuidó con infinito amor de mi padre y que desde hace años cuida con igual esmero de mi hogar.
A todas ellas y en especial a TERESA, les doy las gracias.
Que maravilla de relato! En pocas palabras una inmensa gratitud a todas esas mujeres que merecen toda nuestra admiración y respeto. ❤️
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Cuanta razón 💜
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